domingo, 8 de abril de 2012

porque sí.

Ella le pidió que fuera a verla, él al final dijo que sí, tampoco tuvo que insistir mucho.
Como siempre acabaron los dos solos, y hablaron, hablaron de muchas cosas, bueno digamos que habló, ella era feliz solo con escuchar y mirar aquella forma tan peculiar que tenia él de contar las cosas.
Era tarde,recogieron y sí, el cogió aquellos pequeños dibujitos que ella habia recortado en aquel caucho eva blanco, y se los guardó en un bolsillo, apagaron la luz, y cerraron con llave.
Ya de camino a casa seguian hablando, llegó el primer cruce, y ella decidió cruzar por el siguiente, hicieron una apuesta, a ver cual de los dos llegaba antes, si ella andando a una calle de su casa, o él en bici a tres.
Alfinal ganó ella, le dió un beso, subió las escaleras, entro en el portal con un adiós de fondo y una sonrisa en la cara cerró la puerta, giró la cara y se despidió con la mano.
Cuando él la vió dentro ya, fue cuando se subió en la bici, echo un ultimo vistazo y se fue.



No hay comentarios:

Publicar un comentario